Santa Maria Navarrese creció en torno a una iglesia y un conjunto de olivos que la señalización local describe como milenarios —una afirmación que vale la pena verificar, pero que refleja bien la relación entre este tramo de costa y su vegetación. Una torre costera de época española cierra la playa por el sur.
Quienes vienen por el mar tienden a quedarse en la playa. Quienes vienen a entender la costa utilizan el puerto: zodiac y embarcaciones salen desde Santa Maria hacia el norte rumbo a Cala Mariolu, Cala Biriala y Cala Goloritzé, la única manera de ver en secuencia el frente de acantilados del Golfo di Orosei.





